
La primera vez que ves el amanecer en un campo cuajado de rocío sientes que el
mundo despereza. Las gotas sobre las espigas y la luz del sol anaranjada, atravesando
las transparentes esferas luminosas. Un campo de estrellas nace y muere cada
mañana en silencio. Esa es la sensación que tuve cuando me puse Abrazar la vida.
Once estrellas y un sol.
Javi Jareño es un abrazo amable lleno de armonía y música. Confieso no conocer nada
de su obra con anterioridad a este último CD. Cuidado, profundo… El álbum se inicia
con “Abrazar la vida” y uno, ya sabe donde ha entrado, son las puertas de un corazón
generoso lo primero que oímos, “a pesar de ustedes y acosta de mi”. Una declaración
de intenciones que rezuma sinceridad.
“Chemo Sacuarelo” nos sumerge de lleno en un medio tiempo dulce que se pega a la
memoria y acompaña en el deambular tranquilo. Tenemos a un Jareño implicado
socialmente, junto a los estratos desfavorecidos, acodado en el gesto del inmigrante
tantas veces denigrado. Un Jareño que valora el milagroso temblor de las hojas en la
tarde o la risa escandalosa de un niño, porque la vida es más de lo que quieren
hacernos creer. Javi se renueva en las aguas de “Chemo Sacuarelo” y ve el futuro
radiante como una cometa mecida por el viento.
“Liebeslied” es una joya de Toti Solé que suena especialmente bien en su voz. Raíces
étnicas y texto deliciosamente poético, un abrigo etéreo que reconforta. Un diálogo de
corazón a corazón donde late el amor y su voraz necesidad, ese indescifrable lenguaje
del Universo.
“Ojos de Mala” tiene una base rítmica de Jazz, elegante y discreta. Un medio tiempo
que funciona y que empuja a cantar. Atentos al maravilloso solo de guitarra, suena a
animal herido.
“Dame tu amanecer” nos desarma con una frase directa y descarnada, un lamento
desnudo “Son dos días sin ti y ya me siento pájaro sin alas, no hay cobijo pa´mi …”
Palabras que tienden la mano, sin artificios, sencillas y tiernas como ya dijo el poeta
Serrat. Un canto desvalido y vulnerable.
La canción más reivindicativa, la rabia, el grito, toman cuerpo de guitarra eléctrica en
“Malnacidos”. Un canto de guerra obrero, sin pliegues ni sombras, verdad en estado
puro. De cómo la sociedad dirigida y consumista adocena y lobotomiza al individuo. Un
tema ineludible y enérgico que sin duda será esperado en cada concierto como una
consigna.
Es claro que Javi Jareño está arropado por magníficos músicos y la generosidad de
todos aquellos que apoyaron este trabajo desde el Crowfounding , es fácil dar a quién
te recibe dándolo todo desde el primer instante. Basta con ver una foto de Javi para
entender que hay una veracidad feroz en su pose y una mirada límpida y oferente, que
no engaña. Un farol que alumbra con honestidad la estancia, la porción exacta que le
corresponde.
Este trabajo combina sus temas propios con otras acertadas inclusiones. Una versión
de “Oye Niña” que nos devuelve ese tono castizo de bardo urbano que Hilario siempre
llevó a gala. Fantástica, respetando el espíritu original y su sabor de época. “Som
Amics” un entrañable ditirambo que celebra la unión de los amigos, la necesidad de la
comprensión y el abrazo, una pieza imprescindible en esta obra de artesanía .O la
fantástica “1111”, conmovedora y emotiva; yo iría contigo a romper todas las olas del
mar como símbolo de libertad y resistencia frente a la adversidad. Termina el disco con
“Ferida Oberta”, un poema asaeteado de dolor sangrante, lacónico, exánime… el
silencio necesario que deja ingrávido el pensamiento.
Once estrellas y un sol; once canciones y la esperanza renovada.
Once pasos hacia el interior y la lumbre que atempera el alma.
Luz amable, mirada noble, abrazo eterno.






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